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¿Tu perfil de LinkedIn deja claro por qué deberían elegirte?

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Uno de los mayores errores que seguimos cometiendo en LinkedIn es pensar que el perfil genera la primera impresión.

Yo opino distinto. Tu perfil no debería ser la primera impresión, sino que debería confirmarla.

Me explico:

Quizá recibes una visita a tu perfil porque habéis coincidido en un evento, te ha visto en una “noticia”, ha leído una publicación tuya, un artículo o una newsletter. Puede que haya escuchado una entrevista, visto una ponencia o recibido una recomendación. También es posible que haya encontrado tu nombre mientras buscaba una solución concreta para su empresa.

Esa persona, cuando entra en tu perfil ya tiene una idea sobre ti.

Lo que quiere comprobar es si esa idea era correcta.

Si aquello que acaba de leer representa realmente tu forma de pensar. Si detrás de un buen contenido existe una propuesta sólida. Si tu manera de presentarte coincide con el tipo de profesional que esperaba encontrar.

Así que tu perfil ya no crea la percepción:

La confirma. O la destruye.

La respuesta corta: un perfil de LinkedIn orientado a negocio no está para presentarte, sino para confirmar la idea que el visitante ya trae de ti. Debe funcionar como la página principal de tu negocio: dejar claro a quién ayudas, qué problema resuelves y por qué pueden confiar en ti. Cada sección (foto, banner, titular, «Acerca de», experiencia, destacados y recomendaciones) debe reducir la incertidumbre del potencial cliente.

¿Qué busca un potencial cliente cuando entra en tu perfil de LinkedIn?

Un potencial cliente quiere saber si entiendes el problema que tiene, si trabajas con empresas como la suya, si cuentas con una forma propia de resolverlo y si merece la pena dedicarte una hora de su agenda.

Tu perfil debería ayudarle a responder esas preguntas. No con afirmaciones grandilocuentes (es decir, ego…), sino con coherencia, claridad y… atención: pruebas.

Durante años hemos construido los perfiles de LinkedIn como si su objetivo fuera presentarnos: explicábamos quiénes éramos, dónde habíamos trabajado, qué responsabilidades habíamos tenido o qué formación habíamos acumulado. Todo giraba alrededor de nuestra trayectoria.

Ese enfoque podía resultar útil en determinados contextos profesionales, pero es insuficiente cuando LinkedIn se utiliza para generar negocio.

Sección Acerca de del perfil de LinkedIn de Inge Sáez

Mi perfil actual. Cada elemento está construido para reforzar una misma idea de negocio.

 

Tu perfil de LinkedIn debería parecer la página principal de tu negocio

Cuando una empresa construye su página web, no organiza la portada alrededor de la trayectoria cronológica de su fundador. Intenta explicar qué hace, a quién ayuda, qué problema resuelve y por qué debería ser considerada frente a otras alternativas.

Sin embargo, muchas de esas mismas empresas utilizan el perfil de sus directivos como una sucesión de cargos, fechas y responsabilidades.

El problema es que, en LinkedIn, la confianza se deposita precisamente en las personas. Un cliente puede contratar a una consultora, una agencia, un despacho o una empresa industrial, pero antes de hacerlo observa quién hay detrás, cómo piensa y qué criterio demuestra.

La persona representa el negocio.

Por eso el perfil necesita hacer ambas cosas a la vez: mostrar quién eres y facilitar que el mercado comprenda el valor de la empresa a la que representas.

No debería convertirse en un folleto comercial. Tampoco en una sucesión de frases publicitarias.

Debería transmitir una dirección.

Quien entra necesita entender qué lugar intentas ocupar en tu mercado y por qué ese lugar tiene sentido para ti.

En mi caso, todo el perfil gira alrededor de una misma idea: ayudar a empresas y profesionales B2B a convertir LinkedIn en un sistema de posicionamiento y ventas basado en valor, marca y relaciones profesionales reales.

Mi titular habla de un sistema de venta B2B, de convertir desconocidos en clientes, de LinkedIn como canal, del método C.R.A.C. y de una forma de vender sin spam.

Son conceptos que delimitan mi posicionamiento:

  • B2B explica con quién trabajo.
  • El sistema indica que no se trata de una suma de acciones aisladas.
  • Convertir desconocidos en clientes explica la transformación.
  • El método C.R.A.C. demuestra que existe una estructura propia.
  • Y la referencia al spam marca una posición sobre la forma de vender.

El perfil empieza a trabajar cuando todas esas piezas conducen a una misma conclusión.

Si el contenido consigue que te descubran, el perfil consigue que te prefieran

Publicar contenido permite que las personas adecuadas sepan que existes. Puede hacer visible una idea, una forma de pensar o un conocimiento que antes permanecía dentro de tu empresa.

Pero descubrirte no significa preferirte.

Mucho menos contratarte.

Entre la visibilidad y la venta hay un proceso de evaluación. El potencial cliente observa, compara, busca información y trata de reducir la incertidumbre asociada a su decisión.

El perfil participa directamente en ese proceso.

La persona que ha encontrado valor en uno de tus contenidos quiere saber si ese valor es consistente. Quiere comprobar si aquella publicación fue una reflexión aislada o la expresión de una forma de trabajar. También intenta entender si detrás del contenido existe un negocio preparado para producir resultados.

Por eso nunca he entendido la obsesión por publicar cada día mientras el perfil permanece prácticamente abandonado.

Es como invertir recursos en atraer tráfico hacia una página web que no representa el valor real de la empresa.

El contenido genera visibilidad. El perfil sostiene el posicionamiento. Las conversaciones crean oportunidades. Y las oportunidades, cuando existe una estrategia comercial bien construida, pueden terminar convirtiéndose en negocio.

Ninguna de esas piezas funciona igual de bien cuando está aislada.

No uses tu perfil para impresionar, sino para reducir incertidumbre

Un posible cliente no necesita quedar impresionado por la cantidad de información que has incluido en tu perfil.

Necesita sentirse más seguro.

Las empresas que necesitan un servicio o producto como el tuyo se suelen preguntar:

  • ¿Entenderán realmente nuestra situación?
  • ¿Tienen experiencia en un contexto como el nuestro?
  • ¿Existe una metodología o dependeremos de la improvisación?
  • ¿Su forma de trabajar encajará con nuestra empresa?
  • ¿Podremos confiar en esta persona cuando aparezca un problema?

Cada sección del perfil aporta señales que ayudan a responderlas. ¿Quieres saber cómo?

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Foto de perfil de LinkedIn: debe representar a la persona con la que van a reunirse

La fotografía es el primer elemento que se procesa (aunque sea inconscientemente).

Antes de leer una sola palabra, el visitante ya ha interpretado una expresión, una postura, una forma de vestir, una distancia y una manera de presentarte. Todo ocurre en pocos segundos.

Una fotografía profesional no significa que debas parecer rígido (ya sabes a qué me refiero).

Tampoco requiere crear una versión idealizada de ti (olvídate de retoques con IA..)

Si durante los últimos meses has publicado vídeos desde tu oficina, siempre con un tono cercano y una forma de vestir informal, pero tu fotografía parece hecha para la orla de tu universidad hace quince años, algo no encaja.

Y cuando algo no encaja, aparece la duda.

La imagen debería estar alineada con tu forma real de trabajar y con la relación que deseas establecer con tu mercado.

En algunos negocios será importante transmitir cercanía. En otros, precisión, autoridad, o serenidad, a veces energía

No existe una fotografía adecuada para todo el mundo porque tampoco existe una única marca profesional válida.

tu foto debe reforzar la percepción que quieres transmitir.

 

Foto de perfil de LinkedIn Inge Saez

La fotografía no tiene que fabricar una personalidad sino representar de forma reconocible a la persona con la que el cliente terminará reuniéndose

 

Banner de LinkedIn: debe explicar el territorio que quieres ocupar

Cuando alguien llega a tu perfil intenta ubicarte. Quiere entender en qué categoría trabajas, qué tipo de problema resuelves y desde qué enfoque lo haces.

El banner debería facilitar esa comprensión… en pocos segundos debería conseguir que la persona adecuada comprenda que ha llegado al lugar correcto.

Observa tu banner y pregúntate qué está contando ahora mismo. ¿el visitante a tu perfil puede entender tu propuesta de valor, tu autoridad en el mercado, para quién trabajas, qué ayuda ofreces? Si no es así…es hora de cambiarlo.

Titular de LinkedIn: convierte una actividad en una propuesta

El titular suele ser una de las partes más difíciles de escribir porque obliga a elegir.

No hay espacio para explicar todas las líneas de negocio, todos los servicios ni todos los atributos que una persona quiere asociar a su marca.

Esa limitación es útil porque obliga a priorizar.

Un titular debería permitir entender qué cambio produces, en qué contexto trabajas y cuál es la idea por la que deseas ser recordado.

¿Por qué el apartado «Acerca de» en LinkedIn debería parecer una conversación contigo?

Si el titular ha conseguido situar a tu visitante, el apartado «Acerca de» permite desarrollar esa relación.

Es uno de los pocos espacios del perfil donde puedes explicar cómo entiendes el problema, qué filosofía sostiene tu trabajo y por qué tu forma de resolverlo es distinta.

Sin embargo, muchas personas lo utilizan para ampliar su trayectoria. Hablan de los años que llevan en el sector, de las empresas con las que han trabajado o de los cursos que han realizado.

Toda esa información puede ser relevante peeeero no necesariamente al principio.

Cuando alguien abre el «Acerca de» sigue intentando saber si entiendes su situación.

Las personas leen pensando en sí mismas.

Buscan reconocer su contexto, sus dudas o una tensión que no han conseguido formular con claridad.

En mi propio perfil comienzo reconociendo una dificultad muy habitual: lo complicado que resulta hablar sobre uno mismo en LinkedIn. Después explico a quién ayudo, qué resultados persigue esa persona y qué lugar ocupa la estrategia dentro del proceso.

Tu acerca de es la conversación previa a la «conversación».

La experiencia en LinkedIn debe demostrar lo que HOY eres capaz de resolver

La sección de experiencia sigue rellenándose en muchos perfiles como si fuera un formulario administrativo.

  • Empresa.
  • Cargo.
  • Funciones.
  • Fechas.

Pero un potencial cliente no está intentando reconstruir cada movimiento de tu carrera. Busca pruebas de que llevas tiempo resolviendo problemas relacionados con el suyo.

Por eso cada experiencia debería responder a una pregunta:

¿Qué DEMUESTRA esta etapa de mi trayectoria?

si te sirve como ejemplo, en mi caso, mi experiencia anterior permite comprender por qué mi trayectoria tiene sentido. He trabajado en venta directa, publicidad, marketing B2B, dirección comercial y comunicación. No son etapas desconectadas entre sí, todas forman el camino que me lleva a lo que soy hoy… Forman la base desde la que hoy construyo sistemas de venta en LinkedIn.

Por eso, tu experiencia no necesita tener todas las tareas que has desarrollado en todas las empresas.

Lo ideal es demostrar una evolución:

que el que llegue a tu perfil vea una especialización construida a lo largo de los años.

Los destacados en LinkedIn deben mirar hacia delante

Los destacados son uno de los espacios más desaprovechados del perfil.

Muchas personas los utilizan para guardar una publicación que tuvo mucha interacción. O colocan varias piezas sin relación entre sí porque en algún momento funcionaron bien.

Eso convierte esta sección en un archivo.

Yo prefiero utilizarla como un puente.

Si alguien ha leído tu perfil, el titular, ha abierto el «Acerca de» o ha revisado tu experiencia, ya ha invertido varios minutos en conocerte. En ese momento necesita encontrar un siguiente paso. ¿cuál?

  • Una masterclass.
  • Una guía.
  • Una newsletter
  • Un diagnóstico.
  • Una calculadora
  • Un caso de éxito
  • Una forma clara de contactar

En mi perfil, el objetivo de los destacados es precisamente sacar al visitante de LinkedIn y conducirlo hacia un lugar donde podamos profundizar en la relación.

LinkedIn no es el destino final….es LA PUERTA de entrada.

Las recomendaciones en LinkedIn validan todo lo que has escrito en tu perfil

Las recomendaciones de LinkedIn hacen creíble lo que cuentas en tu perfil, y debes ser tú quien las solicite.

¿cómo creer que lo que dices en tu perfil es cierto? porque todo el mundo puede contar maravillas de sí mismo e inventarse un montón de historias.

Bien, las recomendaciones es el lugar donde todo lo que tú has contado antes resulta CREÍBLE. Ese es el mayor poder de una recomendación.

Además, cuando alguien te recomienda, su nombre es clicable. Es decir, quien la lee puede ir al perfil del profesional que te recomienda y preguntarle personalmente por su experiencia con tu negocio…¿ves lo poderoso de esto? eso no ocurre en ningún otro lugar…

Por cierto, nunca dejes esta sección al azar. Debes ser tú quien solicite las recomendaciones, de tal manera que ESCRIBAN aquello que es relevante para tus nuevos visitantes y futuros clientes.

De las más de 100 recomendaciones reales de CLIENTES que hay en mi perfil, creo que he sido yo la que las ha solicitado en el 99% de las ocasiones. Hazme caso y no esperes. Manda hoy 5 solicitudes a 5 antiguos clientes. Verás qué sorpresa.

¿Cada cuánto hay que actualizar el perfil de LinkedIn?

Siempre que cambie tu negocio, no solo tu cargo: el perfil debe representar el negocio que tienes HOY.

Solemos revisar el perfil únicamente cuando cambia algo: nuestro cargo, un nuevo trabajo o un nuevo servicio.

Pero el perfil es un activo vivo.

Tu negocio cambia, el mercado también, y tu propuesta debería ir evolucionando. Puedes encontrar una manera mejor de explicar lo que resuelves, o quizás estás teniendo nuevos resultados que puedes comunicar. Un «cebo» en destacados nuevo..

Ni recuerdo la cantidad de veces que he ido cambiando mi perfil. Al menos una vez al año, algo cambia. Lo único que he mantenido ha sido mi acerca de…lo escribí quizás hace 8 o 9 años…

Así que el perfil nunca está «terminado». Siempre es un buen momento para darle una vuelta y transmitir mejor.

Antes de mejorar el tuyo, te aconsejo revisar la estrategia de negocio: qué vendes, a quién, por qué deberías ser elegido y qué diferencia real puedes sostener frente al mercado.

Después lo trasladas a tu perfil

En ese orden…porque un perfil nunca será mejor que la estrategia que representa.

Dentro de unos minutos, cuando cierres este artículo, es posible que abras LinkedIn y mires tu perfil de otra manera.

No como lo miras tú.

Como lo miraría un posible cliente después de leer uno de tus contenidos, recibir una recomendación o buscar una solución para su empresa.

Quizá descubras que llevas años utilizando uno de los espacios más importantes de tu negocio para explicar quién eres, cuando debería ayudar a comprender por qué una empresa puede confiar en ti.

Ese es el error que cometen la mayoría de empresas en LinkedIn.

No tienen un mal perfil.

Tienen un perfil que no representa el valor real de su negocio.

¡Cambiemos eso!

El papel de tu perfil dentro del viaje de tu cliente

 

Si quieres ver cómo encaja el perfil dentro de un sistema completo de posicionamiento y venta en LinkedIn, en ESTA MASTERCLASS te explico cómo lo trabajo.

 


Sobre mí

Me llamo Inge Sáez. Llevo más de 14 años ayudando a empresas y profesionales a posicionarse, comunicar con claridad y convertir LinkedIn en una herramienta real de generación de negocio.

He formado a miles de profesionales en España y Latinoamérica, he acompañado a directivos, consultores, firmas industriales, agencias, despachos, marcas personales y equipos comerciales. Muchos de los especialistas en LinkedIn que ves hoy en el mercado se formaron primero conmigo.

Soy reconocida como la mujer #1 de los países hispanohablantes en LinkedIn Growth y he aparecido en medios como RTVE, El Economista y la revista Entrepreneur, donde me incluyeron en la lista de los perfiles más influyentes de LinkedIn en habla hispana.

Dirijo Territorio LinkedIn, una metodología estratégica donde enseño a construir un sistema de posicionamiento y venta ELEGANTE basado en:

  • Entrega de valor
  • Red construida con intención
  • Contenido que abre conversaciones de venta

Nada de ir «probando». Un método que funciona porque ha sido probado, medido y refinado durante años.

ah! y soy de cerca de Bilbao 😉

Por empresas y profesionales que marcan la diferencia. ✌️

Imagen de Inge Sáez

Inge Sáez

Inge ayuda a las empresas B2B, sus dueños y sus equipos a diferenciarse y generar negocio gracias a estrategias de marketing en LinkedIn.
Nombrada por la revista entrepreneur inc. como una de las Top 20 influencers en LinkedIn de habla hispana.
Creadora de la metología El Método CRAC y el método Raíz, ha publicado la primera Guía Estratégica para usar LinkedIn.
Inge Sáez es así mismo creadora de la plataforma TERRITORIO SOCIAL SELLING donde enseña a empresarios y emprendedores a crear sus propias estrategias en LinkedIn.
Autora del libro: "LinkedIn: tu marca profesional" que podrás encontrar en esta web.

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