15 errores de novatos que no debes cometer en tu perfil de Linkedin

Si te has propuesto mejorar tu vida laboral, ganar en reputación y en “marca” personal a través de Linkedin deberás evitar a toda costa caer en errores de novato en esta red.

Créeme, yo los he cometido “casi” todos y tenerlos en cuenta hará que ahorres tiempo y quebraderos de cabeza. Además, avanzarás más rápido y evitarás la frustración que provocan alguno de estos “errores”.

Los 15 errores de novato a evitar:


1. Tener tu foto de perfil en privado/No tener foto de perfil

Vamos a ver: si vas a una reunión de empresa, a una charla o a un simposio de tu sector, no llevas la cara tapada porque no conoces a la gente , ¿verdad?

No te estoy hablando de publicar fotos y fotos sobre tu vida, ni sobre ti. Pero UNA única foto profesional que te identifique ante tu comunidad, ante los contactos futuros (y presentes) es lo mínimo con lo que debería contar tu perfil.

Además, no es de muy buena educación hablar con alguien sin mostrar el rostro (por lo menos en nuestra cultura), por lo que, olvídate de tus deseos de privacidad, la foto que cuelgues será la que tú elijas, y será una foto profesional y agradable. Nada de lo que avergonzarse, ni nada que debas ocultar.

Si tienes foto de perfil, pero la tienes oculta a tus “posibles” contactos, te recomiendo que vayas ahora mismo a tu configuración de privacidad y la hagas pública. Comprueba primero que es una foto profesional y si no, cámbiala.

Si no tienes foto, hazte una en la que se te vea bien la cara, sonríe, y muéstrate al mundo. El que tiene un negocio (y tu marca profesional es tu negocio número uno aunque ahora mismo trabajes por cuenta ajena) debe “comparecer”.

Enfréntate a los motivos que tengas para no haber puesto una foto todavía o no haberla hecho pública y comparte con nosotros eso que te hace único, tu cara, tu sonrisa, tu postura, tu “elegancia”, tu “presencia”. Sí, una foto dice mucho. Es importante que le dediques tiempo y esfuerzo en que la que publiques, refleje lo mejor de ti.

2. Darte de alta a través de www.linkedin.com y no www.linkedin.es

Si aún no tienes perfil en Linkedin y estás pensando en abrir uno, no te des de alta desde su página en inglés. ¿Por qué? Porque una vez que lo hagas, Linkedin entenderá que ese es tu idioma “nativo” y , aunque publiques tu perfil en castellano, a la hora de querer crear otro perfil en inglés, no te va a dejar (ni siquiera te va a dar la opción de elegir ese idioma).

Mucha gente está ahora mismo pensando ¿por qué no puedo crear mi perfil en inglés? Y este es el motivo. En su día no se dieron de alta de la manera correcta.

3. No completar tu perfil al 100%

Tienes una herramienta, que además es gratuita, a tu disposición. Linkedin no es como esos portales de empleo, no es un lugar donde solo poner los puestos de trabajo que has ido desarrollando a lo largo de tu vida y tus estudios. Linkedin no es solo un currículum vitae. Linkedin es mucho más.

Si completar al 100% el perfil de Linkedin fuera una opción de pago, estoy convencida de que mucha más gente se tomaría la molestia de completarlo. Pero es gratis, y parece que lo gratis tiene menos valor… En este caso, es una herramienta gratuita de un gran valor. No es un portal de empleo. Es una plataforma donde crear relaciones, construir tu marca y futuro laboral y adquirir conocimiento.

4. Publicar sobre temas controvertidos: política, religión, sexo.. cuando no eres ni político, ni experto en teología ni sexólogo…ya me entiendes 😉

¿Preguntas a tus clientes antes de decidir si les das el servicio o no de qué partido político son? ¿Vendes tus productos previo cercioramiento de que son de la misma confesión que tú?…Si no es así, no tiene sentido incitar a la polémica ya que tu marca personal puede verse afectada. Hay temas que son muy personales, difícilmente argumentables y que despiertan las pasiones de los seres humanos.

Mi consejo es dejar estos temas para hablar en persona, donde puedes argumentar y discutir, hablarlos con gente conocida y que comprendan tu visión de “conjunto” de la vida. Pero no, Linkedin no es el lugar.

5. Publicar post que no tienen nada que ver con tu profesión

Al igual que con los temas controvertidos, este error viene de la mano del anterior.

El cielo es azul y las violetas, violetas. Pero ¿aporta algo comentar sobre el tiempo en tu muro de Linkedin?
Si quieres publicar una frase inspiradora, no pasa nada. Si está relacionada con tu trabajo, con alguna experiencia laboral o personal o ayuda a otros a reflexionar sobre un tema importante “relacionado” con el trabajo, adelante.

Pero si no lo es, piensa antes de publicar para qué vas a dar información (quizás importante para ti) irrelevante para tu público, tus contactos.

6. No dar las gracias

Cuando una persona recomienda alguno de tus post, debes darle las gracias. Cuando una persona le da al “me gusta” a algo que publicas, dale las gracias. Cuando alguien comente cualquiera de tus actualizaciones, responde agradeciendo primero su tiempo en comentar y su interés por tus comunicados.

Mi experiencia me dice que hay un proceso que se repite muy a menudo y que provoca que tus post tengan una mayor repercusión tanto dentro de tu red de primer grado como en la de segundo y tercero.

El proceso es el siguiente:

Publicas un post, una foto, o una actualización. Una persona le da al pulgar hacia arriba recomendándola. Tú se lo agradeces nombrando a esa persona (para que le llegue la notificación). Esta persona COMENTA en el post en cuestión. Al comentar, este post se muestra entre los contactos de tu “comentarista” y además, puede ser el inicio de una relación, de un debate o de un aporte de terceros.
Cuantos más comentarios tiene un post, más se animan los nuevos lectores a comentar.
Pero el proceso parte de ti. No desaproveches y no dejes de agradecer cada recomendación de tus publicaciones.

7. No responder a los mensajes – a todos.

Cuando recibes un mensaje (privado, no uno grupal) en realidad tienes una oportunidad de oro para crear una nueva relación con esa persona. Además, es un signo de educación responder cuando te hablan.

Hay momentos en nuestras vidas en las que parece que no nos queda ni un segundo libre pero…aunque tu respuesta no sea inmediata, contesta.

Haz la prueba ahora mismo. Mira en tus mensajes de Linkedin y observa si hay alguno sin contestar. Aunque haya pasado tiempo, responde ahora. Puedes decir que se te había pasado o que lo leíste en su día y sin querer lo dejaste sin respuesta. Es increíble observar cómo las personas agradecemos que nos tengan en cuenta.

Además, aunque no sea de tu interés –ahora mismo- lo que te comentan, solicitan o explican en el mensaje, no cuesta nada decir: «gracias por tu mensaje». Y dice mucho sobre ti.

Hace unos días, Linkedin avisó a toda mi red que era mi tercer aniversario trabajando para una empresa. Bien, he recibido más de 200 mensajes directos a mi email de Linkedin. Aún no he respondido, pero pienso contestar a todos, aunque sea con un simple “gracias por tu felicitación”. De esta manera, estas 200 personas se “volverán” a acordar de mi. Cuantos más contactos tengamos (via email, via recomendación o vía mención,..) con una persona, mayor confianza le transmitiremos porque se produce el fenómeno de “nos conocemos”.

8. No utilizar la aplicación de linkedin en el móvil

Linkedin te ofrece de manera gratuita su aplicación móvil. Solo tienes que ir a tu tienda de teléfono y descargártela.

Tener la posibilidad de acceder a Linkedin desde el teléfono hará que tu actividad en esta red sea mucho mayor ya que estará siempre “a mano” y podrás meterte en ella en esos tiempos muertos de espera, o de café por la mañana…además, una vez empieces a leer el contenido de tus contactos o de tu newsfeed de pulse (la aplicación de blogging de Linkedin) te irás “enganchando” a leer la información relevante que se publica en esta red sobre tu sector, tu industria, tus clientes o … tu competencia.

Desde el móvil es sencillísimo recomendar y compartir post de otros. Para “escribir” te recomiendo estar delante de tu pc, los “correctores” del móvil te pueden jugar más de una mala pasada…

9. Perder el tiempo leyendo información no relevante

Al igual que en el punto 5 de este listado, en el que te desaconsejo publicar contenido que nada tiene que ver con tu profesión, tu sector o tu ámbito laboral, es un error de principiante dejarse llevar por todo lo que aparece en tu muro.

Hay que hacer un esfuerzo consciente ya que el “amarillismo” y determinados asuntos sorprendentes o llamativos nos enganchan a todos. Pero, si te dedicas a leer este tipo de contenido, puede que llegues a saturarte, que pienses que en Linkedin no hay nada bueno para ti y que pases muchísimo más tiempo del necesario de manera improductiva además.

10. No publicar

¿Quién dijo que Linkedin era un lugar para subir tu currículum vitae? Nada más lejos de la realidad. Linkedin es una red SOCIAL. Está para CONECTAR personas, para obtener y para dar conocimiento. Para ayudar y para recibir.

Tienes tu papel importante dentro de esta red. Para ello, no sirve de nada que tengas un perfil 10 si no colaboras. Si no publicas contenidos (tuyos o de terceros).

Cuéntale al mundo para qué estas aquí, en qué puedes ayudar, cuáles son tus experiencias, tus dudas o tus éxitos. Cuanto más te “abras” más conectarás con la gente. La conexión será imposible si no está “presente. Y tu presencia se demuestra publicando.

No te preocupes si al principio parece que nadie hace caso a tus publicaciones. Comenta las de los demás, comparte su contenido y verás cómo se produce la magia. ¡Te lo garantizo!

11. Publicar contenido sin hablar con tus contactos, sin introducción o titular.

A la hora de publicar debes de tener en cuenta que no sirve solo con compartir. Publicar implica que tú tienes una opinión sobre lo que estás publicando.

Si es un contenido de un tercero y te ha parecido interesante, escribe unas líneas diciendo a tus contactos por qué deberían leerlo, qué es lo que a ti te ha llamado la atención, o qué has aprendido tú con esa información. Tus publicaciones necesitan un titular.

No hagas como mucha gente y pongas una entradilla como “Gran post de Juan Martinez” así , sin más. Un titular a modo: “Juan Martinez te explica en este genial post cómo funciona la industria del automóvil en china.” Para después publicar el enlace a esa información.

12. No asociar tu perfil al de tu empresa

¿La empresa para la que trabajas tiene una página de empresa en Linkedin? Entonces, sí o sí, debes asociar tu perfil a la misma.

Eso hará que cualquiera que esté interesado en saber más acerca de la empresa donde trabajas, pueda ir a su perfil con solo hacer un clic.

Tendrás un perfil más profesional ya que en tu propio sitio, Linkedin asociará el logotipo de tu empresa a tu puesto de trabajo. Si alguna persona busca dentro de Linkedin por “empresas” en lugar de por “personas”, Linkedin le ofrecerá un listado con todas las personas que trabajan en esa determinada empresa y estén asociadas con la misma.

Tardarás un segundo en hacerlo. ¿Por qué no?

13. No decir claramente en qué ayudas con tu trabajo (o en qué quieres ayudar, a qué te quieres dedicar)

¿Qué dice tu titular sobre cómo ayudas a tus clientes (o a tus futuros jefes)? Si tu titular es “Freelance en Arturo Rodríguez” … no estás diciendo nada. Si tu titular es “Comercial en Bibilour” tampoco estás diciendo nada. Si tu titular es “Administrativo en XXX” no estás utilizando tu titular de la manera correcta.
Cualquiera que llegue a tu perfil, debe poder saber qué haces de utilidad para ellos, no qué puesto de trabajo tienes o qué cargo dentro de la empresa (a no ser que seas CFO de Coca-Cola).

14. Enviar solicitudes de contacto a todo quisqui

Linkedin y todos los esfuerzos que hagas en esta red deben tener un propósito concreto: conectar con las personas adecuadas. Así que si comienzas conectando con gente que no puede aportar nada a tu objetivo, estarás perdiendo tiempo y creando una red de contactos poco afin a tus necesidades e intereses. Y tampoco les estarás haciendo ningún favor a las personas a las que invitas.

Es mucho mejor tener una buena red de 100 personas que una red de 1.000 contactos que no te sirven para nada.

Selecciona muy bien a quien vas a invitar. Tienes una bolsa limitada de invitaciones a enviar y si se te acaba, no podrás invitar a nadie más. No malgastes tus recursos.

Para saber a quién invitar deberás hacer un análisis previo sobre a quién te interesa tener como contacto. Una vez hecho esto, puedes utilizar el buscador de Linkedin que te ofrecerá sugerencias según las palabras clave que vayas introduciendo. Por ejemplo, si buscas gerentes de empresas en Valladolid, puedes insertar estas palabras en el buscador y Linkedin te ofrecerá un listado con las personas que responden a esos criterios que tú has indicado.

15. No personalizar las solicitudes de contacto.

Una vez descubiertas a estas personas, si quieres evitar ser rechazado, lo ideal es que realices una invitación personalizada.

En el texto que Linkedin te ofrece como “sugerido” sobre-escribes tu propia invitación. Incluyes el nombre de la persona, un saludo y por qué te gustaría estar en contacto con ella.

Créeme que el 90% de las invitaciones que recibo son “automáticas” y cuando me llega una personalizada, le presto más atención y es casi imposible rechazarla. Además, es mucho más agradable, y la percepción que esa persona se haga de ti será mucho mejor. Comienza a diferenciarte desde el principio.


Hasta aquí estos 15 errores de novato que solemos realizar al comenzar a utilizar Linkedin. Espero que te sirvan de ayuda o de inspiración y que comiences en esta red construyendo desde ya tu mejor marca personal.

¿Has cometido alguno? ¿Se te ocurren otros errores de novato? No dudes en comentarlos en el post. Me encantará leerlos.

 

 

 

105 comentarios en «15 errores de novatos que no debes cometer en tu perfil de Linkedin»

  1. Realmente soy nuevo en Linkedin estoy buscando como hacer que mi perfil me ayude a vender mis productos internacionalmente ya que tengo la posibilidad de hacerlo en 18 países que es donde se encuentran posicionados. Esta información sera de mucho valor.

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